Por ahora le vamos a dar una ligera variante a nuestro comentario habitual, pues muchas personas se han acercado a nosotros, para pedirnos que hablemos algo de dietas, entonces si usted está pensando ponerse a régimen piense primero en esto que voy a decirle.
Basándonos en el juicio de numerosas autoridades médicas prominentes, que se han expresado en libros y artículos publicados en todo el mundo, quedan muy pocas dudas acerca de que los alimentos integrales o fibrosos son una parte esencial de la dieta humana. Seguir una dieta “moderna”, poco fibrosa, es correr prematuramente hacia la fuerte y a la incapacidad. La falta de fibra en nuestra dieta es una deficiencia, como lo es la falta de proteínas o minerales; por lo que para tener una vida larga feliz, esa deficiencia de fibra debe ser corregida.
Hay distintas maneras de restituir una fibra dietética adecuada a las necesidades diarias: primero, podemos elegir el menú principal de un campesino; todo lo relacionado con el maíz y los frijoles, plátanos cocidos, patata frescas, hoja verde, verdolaga, tzul, acelga y mucha agua pura. La segunda posibilidad es tratar de regular nuestra dieta seleccionando de los estantes del supermercado sólo aquellas comidas que tengan un mayor contenido fibroso, aunque es más difícil, veamos algunas recomendaciones prácticas:
El puré instantáneo, el arroz instantáneo, las mezclas para tortas, postres, salsa, rellenos, cereales, etc., han sido despojados de la fibra.
El pan, la pastelería, las galletitas y el resto de los productos de panadería que contienen harina ultra refinada, tienen un contenido fibroso muy bajo.
Para convertir la dieta común “moderna” en una dieta fibrosa, se requieren los siguientes cambios:
Use sólo productos integrales como trigo entero, avena entera, arroz integral.
Consuma frutas frescas y vegetales crudos o apenas cocidos con semillas, hilos y cáscaras, si es posible.
Reduzca al mínimo el consumo de azúcar refinada (blanca), bebidas dulces, grasas y carnes.
Nuestra meta debe ser fortalecer la dieta, subiendo el nivel de fibra hasta por lo menos 24 gramos por día. Por lo general, nuestra dieta contiene aproximadamente 6 gramos de fibra diarios; por lo que hay un déficit de alrededor de 18 gramos, lo que necesitamos es una fuente de fibra barata y saludable. Necesitamos algo que se pueda agregar a la dieta diaria casi tan fácilmente como tomamos una cápsula de vitaminas. Se han probado muchos productos y, el que parece tener todos los requisitos, es una parte natural de cada grano de trigo, que generalmente se descarta en la molienda o se utiliza como alimento para animales, es el llamado cáscara o “salvado” y, además, es relativamente es barato. Como fuente de fibra es notable y cinco veces más efectivo que la harina integral, por ejemplo.
Ello significa que agregando una pequeña cantidad a la dieta se obtienen grandes dividendos en protección. Es fácil determinar la cantidad correcta necesaria para restituir la fibra a la dieta de cada persona, la forma más simple es empezar con una pequeña cantidad por día y aumentarla hasta que se obtengan los resultados deseados. Para un adulto pueden ser dos o tres cucharas al día, los niños entre cinco y trece años también pueden y deben comenzar con una cucharadita cada 24 hrs.
Hay una forma casi infalible que le dirá cuando está consumiendo la cantidad ideal de salvado... cuando su materia fecal aumente de cantidad, casi no tenga olor y pueda expulsarla una o dos veces al día sin esfuerzo. La primera semana puede tener una sensación de estar muy lleno después de tomarlo, estos son dos signos importantes de que la fibra extra está haciendo su trabajo, la pregunta siguiente es:
¿Cuál es la mejor forma de tomarlo? ...esto requiere alguna explicación.
La manera más deseable de ingerir el salvado, es una que se consigue en forma de copos, como la avena, ya que es más fácil adaptarla a la dieta. Algunas personas prefieren tomar el salvado seco, y tragarlo luego con un vaso de agua o jugo de frutas; pero hay otras formas más fáciles y atractivas de ingerirlo. Por ejemplo, si puede y si quiere anotar haga lo siguiente, le conviene para ingerir las hojuelas de salvado: Mezclarlas con cereales que se ingieran en el desayuno y agregarle leche; con cereales cocidos, que se ingieran antes o después de cocinarlos; agregarlas al jugo de naranja o a otro jugo de frutas; mezclarlas con yogurt, de cualquier sabor; agregarlas a la sopa; mezclarlas con puré de manzanas; combinarlas con carne picada para hacer hamburguesas; agregarlas a cualquier torta o pastel que haga usted en casa; incluirlas en una ensalada de fruta (mi preferida): picar la fruta y ponerle 2 cucharadas de salvado, con una cucharada de miel de abeja.
Dentro de los primeros 7 días de incluir en su dieta regular el salbado, usted disfrutará de los beneficios al haber restituido la fibra esencial a su dieta. El estreñimiento desaparecerá casi sin excepciones, los que sufren de hemorroides o de otro problema anal o rectal encontrarán alivio.
Otro de los beneficios de una dieta con alto porcentaje de fibra es difícil de explicar... es una clase de sentimiento indescriptible de bienestar, la sensación de que finalmente, después de muchos años, el cuerpo está funcionando de la forma en que siempre ha debido funcionar.
Poder comer algo tres veces al día que se pueda masticar, tenga cuerpo y deje una sensación de saciedad, sin dar calorías, es el sueño de un dietólogo hecho realidad. Una pregunta importante es: ¿Cuánto tiempo debo seguir la dieta?... la mejor respuesta es: “tanto tiempo como usted quiera sentirse bien”.